Un método casero para lucir rizos naturales y con volumen



El método ‘curly’ es un procedimiento de limpieza y cuidado del cabello rizado que ha motivado la creación de grupos en redes sociales alrededor del mundo para compartir consejos y dar a conocer los productos permitidos disponibles en cada localidad. Este manual fue elaborado por la estilista estadounidense Lorraine Massey y publicado en su libro ‘Curly Girl: The Handbook’.

“Para empezar con esto, tienes que saber que lo que vas a usar son productos limpios, es decir, sin sulfatos, siliconas, parabenos, aceites inerales ni alcohol”, explica Lorena Veintimilla, profesora del Colegio Menor, quien ha aplicado este método en estos meses. En este corto periodo ya ha visto cambios importantes en la salud e imagen de su cabello.

“He recuperado los churos. La gente piensa que me he hecho la permanente porque siempre estaba muy lacia. El punto de quiebre fue que me demandaba un montón de tiempo alisarme y que se me estaba cayendo muchísimo el pelo”, cuenta.

El grupo de Facebook Curly Girls Ecuador, del que Veintimilla es parte, fue creado a mediados de diciembre pasado. Entre las primeras publicaciones está la de los términos para aplicar el método. Este se inicia con el lavado final con champú con sulfatos. El objetivo es limpiar a profundidad el cuero cabelludo con este poderoso detergente.

Un manual para cuidar el pelo rizado, lanzado por la estilista estadounidense Lorraine Massey, se ha popularizado en el Ecuador. Foto: Julio Estrella / El Comercio. Modelo: Joan Cruz / DIS MANAGEMENT

A partir de ese momento, se abandonará el uso de champús, precisamente por tratarse de productos muy fuertes. La estilista y activista capilar Verónica Grijalva explica que cuando el champú apareció como cosmético, a inicios del siglo XX, el uso recomendado era una vez cada dos semanas si el cabello estaba sucio, pero cada seis semanas si es que no estaba sucio. El mercadeo, asegura, es lo que ha motivado el uso diario de este producto.

La limpieza del cuero cabelludo, de acuerdo con el método Massey, se realizará con productos llamados ‘low poo’ o con un procedimiento llamado ‘cowash’. El ‘low poo’ se refiere a cosméticos para lavar el pelo sin todos los ingredientes antes mencionados. El ‘cowash’ es un procedimiento en el que se lava el cuero cabelludo, masajeando con las yemas de tres a cinco minutos con un acondicionador limpio.

Después de enjuagar el cabello, lo siguiente es acondicionar de medios a puntas. De igual manera, hay que dejar el producto de 3 a 5 minutos.
Mientras tanto, se debe desenredar o peinar el cabello con los dedos. Al siguiente paso se lo conoce como ‘leave in’, que hace referencia al producto que se dejará en el cabello. Puede ser el mismo acondicionador o una crema.

Los productos de calor como planchas y secadoras están desaconsejados. Para secar el cabello se recomienda usar una camiseta de algodón o una toalla de microfibra. Finalmente, para estilizar se pueden utilizar geles o cremas y se usan las manos para dar forma a los churos.

Para Veintimilla, este ha sido un método de aceptación, con el que ha ganado tranquilidad y se ha permitido gastar menos en cuidado capilar. “Una de las cosas que me llevó a hacer este método es que yo soy casada y si algún día queremos tener hijos, no quiero que mi hija crezca viendo que su mamá no se acepta. Quiero que crezca pensando que es perfecta como es”, comparte Veintimilla.

Si bien los pasos de este método no son nuevos, el mérito de la autora es haberlos recogido en una publicación. Grijalva, sin embargo, recomienda el menor uso posible de aditivos para la salud del pelo.

Lo que el cabello necesita, asegura, es de una limpieza sin productos abrasivos, dos veces por semana como máximo, y el cepillado a diario con un cepillo de crin de caballo, para ayudar a distribuir las grasas naturales. Tomar sol de forma moderada también ayudará a nutrir el cabello.

Otro consejo de Grijalva es aplicar un tratamiento nutritivo de mayonesa casera una vez al mes. Para esta receta se usará solo la yema, aceites vegetales de alta calidad y unas gotas de limón o vinagre.